Linka: Molino de Agua (5) – Pintando las paredes

Esta entrada es continuación de  Linka: Molino de Agua (4) y trato en ella explicar un poco cómo realicé la pintura de las paredes. Aunque me gustaría mucho que éste fuera un tutorial de cómo pintar modelos, explicando en detalle paso a paso y las diferentes opciones, el tiempo no me da para ello. Trataré de publicar tutoriales en un futuro en el área de “páginas”, pero debo planificarlos más y tener más ilustraciones.

Parte de lo que hago lo he aprendido del sitio de Hirst del que erróneamente dije, en una entrada anterior, que no tenía videos del proceso de pintado. Pero confieso mi culpa: me equivoqué, SÍ tiene. El problema para algunos podría ser que el sitio sólo está en inglés, por lo que en un futuro publicaré mis tutoriales en español donde incluiré mis experiencias.

Como primer paso, he aplicado una base con pintura en aerosol de colores marrón y negro. Para el molino esta base tiene dos propósitos: 1) sellar el yeso, y 2) tener un color oscuro a partir del cual se aplicarán capas cada vez más claras por el método de pincel seco.

Color base aplicado

El propósito de sellar el yeso es evitar que absorba las capas sucesivas de pintura y seque muy rápido los pinceles. Inicialmente yo aplicaba las pinturas acrílicas sobre el edificio pero éste las absorbía demasiado rápido, lo que causaba que se requiriera mucha más cantidad de pintura y tiempo para acabar. Otro propósito del sellado es proteger el yeso. Otra manera de sellar el yeso es aplicar una capa de cola blanca diluida con agua… digamos 75%, 25%. Si la cola no se diluye suficiente podría cubrir detalles del yeso y/o dejar muy brillante la superficie.

Otra buena alternativa a la pintura en aerosol son las pinturas a base de látex que se utilizan para pintar casas. Ésta sella y protege muy bien. El inconveniente es que, lo mínimo que se consigue, es de un cuarto de galón y hay que diluirla. Además es muy difícil conseguir esta pintura en colores oscuros, por lo que a mí no me servía en este caso. Utilizaré pintura de látex más adelante, en el molino, para sellar la parte inferior de la estructura.

“Pistola” para lata de pintura

Invento maravilloso: la pistola para adaptarle a las latas de aerosol. Alguno podrá pensar… “qué exagerado… si sólo es de presionar la válvula… ¿qué más se requiere?” Pero yo no soy graffitero y presionar por mucho tiempo el aerosol cansa el dedo. Cuándo he tenido que pintar grandes superficies utilizando tres o cuatro latas el dispositivo ese es un regalo de los cielos. Además no se mancha uno los dedos y se tiene más control. En este caso, por lo pequeño del proyecto, puede creerse que es innecesario… pero como yo ya la tengo, la uso :).

Pinturas para la capa base

Centro de pintura

Para pintar con el aerosol tengo mi “centro de pintado”: una caja de cartón sobre un plástico para evitar manchar por todos lados. Una vez en posición las piezas, primero apliqué el color negro y luego un poco de café para aclarar un tanto… pero no mucho. Además así se consigue que el color no sea tan parejo, como sucede en la vida real.

Otro tip: el negro lo he aplicado perpendicular a la superficie de las paredes para garantizar que entre en todos los detalles mientras que el café lo he aplicado en ángulo para que esos mismos detalles queden más oscuros.

De esta manera se simulan efectos de luz y sombra. Como ejemplo de ello presento la siguiente fotografía donde se ha aplicado sólo el café, desde abajo, para mostrar como se resalta la textura y da la impresión de luz y sombra. Insisto: aquí se ha resaltado la textura al oscurecer desde abajo, este efecto se ha conseguido sólo con pintura, no con luz.

Efecto de luz y sombra

Ahora los pinceles. No utilizo carísimos de artista sino unos término medio (en calidad). Los tamaños que he utilizado en este caso son los que muestro en la foto más adelante. Una precaución: no utilicen indiscriminadamente los pinceles con pinturas a base de aceite y a base de agua. De esa manera se les acorta la vida útil. Yo tengo un conjunto de pinceles para cada caso.

Los pinceles

El yeso se puede pintar con muchos tipos de pintura. Mi kit original viene con acuarelas, las que nunca usé. Hay algunos que prefieren las acuarelas porque las absorbe el yeso y éste no pierde su textura. Para mi gusto… mucha agua. Yo he utilizado pinturas a base de aceite como en mi Iglesia Medieval y mi Puente de Piedra pero cada vez es más difícil conseguir en frascos pequeños y de colores mate. Mi opción preferida en la actualidad: pinturas acrílicas. No las artísticas que vienen en tubitos que hay que diluir sino las que ya vienen preparadas y se utilizan principalmente para manualidades. Éstas vienen con una consistencia como de leche y secan relativamente rápido por lo que no hay que esperar mucho para continuar trabajando.

Con la base de aerosol pero antes del Sienta Tostado, se pueden ver las columnas agregadas y partes blancas por emparejar con lima.

Y sigo. Voy de oscuro a claro, por capas, con la técnica de pincel seco. Las primeras capas secas se realizan dando pinceladas pequeñas de manera que la pintura entre un poco más en los detalles. Conforme se procede con colores más claros, los trazos son más largos y más ligeros para que no cubran los lugares donde ha logrado penetrar los colores oscuros.

Siena Tostado

Siena Tostado

La técnica básica es a base de tres colores: uno bastante oscuro, uno término medio y uno claro. El bastante oscuro es la base que he colocado, además utilicé un marrón (café) oscurísimo (Siena Tostado), para pintar columnas y otras piezas que agregué después de aplicar la pintura de base. Las superficies eran pequeñas y era más fácil el acrílico que utilizar de nuevo las latas de aerosol.

Para esto utilicé un pincel grueso (N°16 y N°14) con bastante pintura para que cubriera todo. Además retoqué sitios en donde la pintura en aerosol no hubiera penetrado.

Café Tostado

Café Tostado

El segundo color, ya con técnica de pincel seco, fue el Café Tostado. Este color intermedio lo apliqué con pinceladas cortas en diagonal de abajo hacia arriba. Desde la esquina inferior derecha hacia la esquina superior izquierda principalmente con pinceles N°12 y N°8. ¿Por qué en diagonal? Por dos razones: porque las líneas de unión de las piedras están horizontales y verticales. Estas líneas son, precisamente, las que quiero dejar lo más oscuro posible. Si aplico la pintura, aunque sea con pincel seco, horizontal y verticalmente, es posible que pinte lo que no quiero pintar. La otra razón es que el ojo humano está acostumbrado a que la luz venga en diagonal desde arriba, entonces las sombras quedan en diagonal desde abajo.

Efecto de luz y sombra

He incluido la imagen anterior para demostrar el punto: los dos cuadrados son exactamente iguales solo que se han cambiado los tonos claros con respecto a los oscuros. El efecto que da el de la izquierda es de resaltado y el de la derecha de hundido. Esto sólo con cambiar la posición de la “luz” y la “sombra. ¡Así funciona el cerebro!

Después de aplicar el Café Tostado

La técnica del pincel seco implica que, después de tomar la pintura, se remueve ésta del pincel dejándolo casi sin nada. Aún así, el pincel dejará rastros de pintura. Para hacer esto se toma poca pintura y se limpia el pincel en la orilla del frasco y, luego, se utilizan servilletas de papel para “secarlo”. Estas servilletas quedan impregnadas con pintura así que, antes de tomar pintura una vez más del frasco, la tomo de la servilleta hasta que esta no suelta nada. Es importante hacer notar que, utilizando esta técnica, es imprescindible limpiar los pinceles regularmente, cada 5 o 10 minutos para que no se estropeen. Los acrílicos deben limpiarse con agua y asegurarse de secar bien el pincel con una servilleta de papel. Si queda agua en el pincel, al tomar pintura y secarla, el agua que se aloja en la parte donde se unen los pelos del pincel al mango puede arruinar el trabajo.

Antes de aplicar el color más claro, en este caso el color Carne Oscuro (sí, el más claro es el carne oscuro), aplico otros colores para individualizar las piedras ya que no todas son del mismo color. Para el molino decidí utilizar Terra Cotta, Antique Gold y Oro Real. Estos tres colores también los apliqué en seco pero con pinceles más angostos (N°6 y N°4) de manera que pudiera aplicarlo a piedras individuales.

Terracota y amarillos

Para los dinteles de las puertas y ventanas, así como sus marcos, me he restringido al Terra Cotta que en algunos casos he aplicado con el pincel N°2 que no incluí en la foto de pinceles. En las puertas, que deben dar la imagen de madera, he utilizado más el Antique Gold sobre el Café Tostado. En el caso particular de las puertas, como sólo tiene lineas verticales, las pinceladas la he dado en dirección horizontal con el pincel N°2. Para darle más variedad, utilizo la paleta que muestro en la foto para mezclar estos colores. Además “seco” el pincel en la misma paleta para no estar utilizando las servilletas de papel.

Paleta plástica

Carne Oscuro

Carne Oscuro

La tercera capa es la más clara y la he aplicado, en diagonal, de arriba hacia abajo. Esto lo he realizado con un pincel más grueso (N°16 o N°14) y con trazos largos. En algunas partes del interior de los edificios lo he aplicado con la misma servilleta de papel, casi sin pintura, que me sirvió para secar los pinceles. En ciertos lugares, como en las esquinas, utilicé un pinceles más delgados.

Como el ojo no distingue realmente colores absolutos sino contrastes, el color “Carne Oscuro”, que no se ve tan claro en la imagen de muestra anterior, se ve casi blanco al colocarlo sobre los colores oscuros. Si realmente aplicara blanco se miraría tan claro que no parecería real. Como alternativa, donde he necesitado un poco de más brillo he utilizado el Gris delfín.

Pared con el color claro aplicado

Gris Delfín

Gris Delfín

El gris delfín lo he utilizado principalmente en el interior del edificio y, para diferenciar un poco las piedras del piso.  Agregaré una entrada rápida y sin muchos comentarios de cómo se hizo el piso del módulo mediano.

Y para rematar, están los envejecedores y “washes”. El envejecedor, al aplicarse, tiende a acumularse en los detalles y esquinas. El que he utilizado es un envejecedor café aunque también tengo negro y gris humo que aplicaré más adelante. Es bastante transparente de manera que se ve el color bajo él pero lo oscurece un poco y más en los lugares en donde se acumula, dando textura y apariencia de edad. Lo he utilizado principalmente en las puertas y marcos de ventanas.

Las mismas paredes del principio ya terminada con unos toques de gris

Envejecedor Café

Envejecedor Café

Si el envejecedor oscurece las piezas más de lo requerido se pueden aplicar nuevamente, sobre éste, colores claros en seco. De hecho, en algunos casos, se recomienda dar capas sucesivas de envejecedor/colores claros para llegar a los tonos adecuados. La puerta de la foto anterior ya tiene aplicado el envejecedor.

Bueno… por hoy me despido. Esta entrada ha sido difícil (ya vi que utilizo mucho la palabra difícil) y tortuosa para mi ya que no sé si me he logrado explicar bien. Muchos colores, fotos, palabras y cosas que decir.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

Esta historia continua en:

P.S.: Esta entrada la terminé de escribir/editar utilizando la nueva característica de WordPressd: Just Write que permite una edición “libre de distracciones”. ¡Excelente adición a WordPress! Para más detalle leer Now More Than Ever: Just Write


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